En 1986 se lanza Licensed To Ill, el álbum debut de los Beastie Boys, un trío de jóvenes neoyorquinos cuyo único objetivo era pasárselo bien. De la mano de Rick Rubin, por aquel entonces un desconocido y que hizo de manager y figura paterna de las tres almas endiabladas, utilizaron sus dos grandes pasiones para crear su propio estilo: el rock y el rap.

Fueron unos primeros años duros, en los que nadie les tomaba en serio por sus bobas letras y por utilizar un género musical hasta entonces marginal. El rap estaba fuertemente ligado a las raíces culturales de la población afroamericana, cumplía una clara función social de reivindicar los derechos e injusticias de gente oprimida de los barrios más marginales, cuya única herramienta era la voz ya que no podían contar con la educación y los recursos para acceder a, por ejemplo, aprender a tocar un instrumento.
De la misma forma nace el sampling: si no puedes o no sabes tocar una guitarra o una batería, coge esas partes de otras canciones, mézclalas y crea tu propia canción. Sí, por aquel entonces había leyes lo suficientemente fuertes como para defender los derechos de autor si utilizaban un fragmento aislado de tu canción, lo que dio pie a que se hicieron absolutas genialidades por el módico precio de 0 dólares, algo que hoy en día, por suerte o por desgracia, ya no se puede hacer.
Mucho antes de ese momento, los Beasties ya tuvieron muchísimos problemas cada vez que hacían un concierto, y llevaban varios años como grupo, siendo incluso menores de edad. Esto fue debido a las protestas de grupos afroamericanos que consideraban inadecuado y una ofensa a su cultura que tres judíos blancos de raza blanca estuvieran ensuciando su arte. Entrar en la discografía Def Jam les hizo tener oportunidades como conocer y hacerse amigos de los Run-DMC, ganándose poco a poco cierto respeto del público o poder telonear a la mismísima Madonna.

La historia cambió poco a poco el día que Licensed To Ill llegó a las tiendas: aclamación de la crítica musical, primer álbum de rap en ser número 1 de la Billboard 200 medio año más tarde y millones de discos vendidos alrededor del mundo. Catapultados hacia una fama que siempre soñaron y que disfrutaron como nadie, el disco está plagado de canciones que hablan sobre rockear, excesos e idioteces típicas de unos chavales de apenas 20 años en plena mitad de los ochenta. Solo hay que ver su canción más conocida: Pelea por tu derecho a la fiesta! Fue un momento histórico, ya que abrió la puerta del rap a muchísima gente de raza blanca, oyentes del rock, y por llevar el arte del sample a otro nivel artístico y comercial.
La gran mayoría de las canciones que componen el álbum pasaron a ser fijas en sus conciertos… hasta que maduraron porque se vieron forzados a ello. Con los años venideros comenzarían a componer ellos mismos (ya es casualidad que cada uno de los tres sepa tocar guitarra, bajo y batería, respectivamente) y a hablar sobre otros temas más adultos. También cambiaron porque acabaron muy quemados de estar siempre en el punto de mira por unas canciones que no hablaban realmente de ellos, sino de un momento específico de su vida. No eran culpables de ser jóvenes y que solo les interesara el desenfreno, el sexo y… las mujeres, o al menos el modo en el cuál las percibían.
Girls es la sexta canción del álbum y la más corta de todas ellas. Seguramente el mismo día del lanzamiento ellos mismos se arrepentían de haberla incluido. Se trata de una canción muy simple: teclado electrónico con un claro tono cómico, base de batería y voces con coro incluído. En ella, Ad-Rock habla de lo mucho que le gustan las chicas.
«Girls!
All I really want is (Girls!)
And in the morning it’s (Girls!)
‘Cause in the evening it’s (Girls!)
I like the way that they walk
And it’s chill to hear them talk
And I can always make ‘em smile
From White Castle to the Nile»
También se atreve a contar una historieta de cuando invitó a una chica a acostarse con él, ella le rechaza y él la tilda de homosexual.
«We took a walk down to the bay
I hope she’ll say
«Hey, me and you should hit the hay!»
I asked her out, she said «No way!»
I should’ve probably guessed her gay»
Como todo tercer acto tiene que ser el clímax de la obra, lo más ofensivo se lo dejarían para el final.
«(Girls!) To do the dishes
(Girls!) To clean up my room
(Girls!) To do the laundry
(Girls!) And in the bathroom
(Girls!) That’s all I really want is girls»
Alguien que escuche de primeras el disco (porque todo el mundo debería hacerlo) y llegue a Girls, además de encontrarse con una canción aparentemente divertida a la vez que cargante, encontrará un mensaje que ha envejecido terriblemente mal. Afortunadamente, la visión y el respeto hacia la mujer ha cambiado drásticamente y ahora sería imposible encontrar una canción tan boba en un LP número 1 en ventas que incluso fue editada como single promocional.

Ad-Rock siempre ha transmitido que es una canción de broma, una parodia, una imbecilada y que estaban interpretando un personaje, pero eso no le libra que pueda ser de mal gusto y que sea una pequeña mancha moral en el álbum. Siendo sincero, yo tampoco entiendo la broma ni siento que no estuvieran cantando por ellos mismos. Mal ejecutado, en todo caso.
Como dato, algunas fuentes indican que es la única canción del disco que nunca ha sido cantada en directo, mientras que Setlist.com indica que lo hicieron en una breve actuación en Lollapalooza 94, pero no he conseguido encontrar material gráfico de ello.
Afortunadamente, esta historia acaba bien y con una disculpa. Dejar varios años de distancia entre disco y disco les permitió crear diferencias y que ninguno se sintiera igual que el otro. Cada uno de ellos hablara de una etapa muy distinta dentro de sus vidas, pues no eran las mismas personas. Así como tuvieron cierto cambio musical, también dejaron ver que estaban arrepentidos de algunas actitudes de su época temprana.
Ocho años más tarde, en 1994, se lanzó Ill Communication, con Sure Shot como primera canción del álbum. En un momento de la canción, MCA lanza un mensaje público:
«I want to say a little something that’s long overdue
The disrespect to women has got to be through
To all the mothers and the sisters and the wives and friends
I want to offer my love and respect to the end»
Posiblemente ni hiciera falta pedir perdón por ser joven e imbécil, pero como artistas les honra y demuestra que nunca es tarde para rectificar. Si encima lo haces dentro de tu nuevo hit, mejor que mejor.